Primero que nada, bienvenidos sean todos a este curso titulado "Sor Juana y los poetas de su tiempo". Esperamos seguir teniendo una asistencia tan nutrida y una participación tan entusiasta.
Nuestra primera lectura, ya lo saben, será el Sueño de sor Juana. Está por demás decir que no se trata de un poema que pueda leerse de corrido y en una sentada. Requiere tiempo y algo de esfuerzo.
¿Qué podemos decir del Sueño a manera de introducción? En primer lugar, que se trata de la obra más ambiciosa y predilecta de la monja. En la Respuesta a sor Filotea declara: "no me acuerdo haber escrito por mi gusto sino es un papelillo que llaman El Sueño". El poema sintetiza de manera magistral las dos más grandes pasiones de sor Juana: el conocimiento y la escritura. Ocupa, pues, un lugar sumamente especial dentro de la lírica de nuestra poeta.
Segundo, no sabemos a ciencia cierta la fecha de composición del poema: hay quienes aseguran que es una obra que requiere alientos juveniles y hay quienes defienden que no puede tratarse sino de una obra de plena madurez. Ustedes juzguen. Lo que sí sabemos, es que fue publicado por primera vez en 1692, aunque, nos consta, circuló entre la gente cultivada de este y aquel lado del Atlántico mucho antes de esa fecha.
Tercero, el poema, como bien dice el epígrafe que lo antecede, se inserta en la moda gongorina que prevaleció entre los poetas de la Nueva España casi todo el siglo XVII y más de la mitad del XVIII. El léxico, la sintaxis, el gusto por la alusión mitológica recóndita y algunas cosas más presentes en el Sueño son típicamente gongorinas. Como las Soledades del poeta cordobés, la obra de la mexicana está compuesta en silva, una forma no estrófica muy flexible (es la abuela del verso libre) que se caracteriza por admitir un número ilimitado de versos de siete u once sílabas, dispuestos y aconsonantados con entera libertad. O sea, el único requisito de la silva es que haya un montón de versos de siete y once sílabas (no importa el orden) y que cada uno rime con algún otro, sin importar que tan separados estén (el verso 20 puede rimar con el 40). (Al mejor cazador se le va la liebre: en el Sueño hay algunos versos sueltos, es decir, sin rima).
Cuarto, a pesar de lo anterior, hay que decir que el Sueño es un producto absolutamente original. El estilo de Góngora, sobre todo el de sus poemas mayores, significó una revolución de descomunales proporciones. No había poeta que no quisiera imitarlo. Algunos eran buenos, otros más bien mediocres. Afortunadamente para nosotros, sor Juana es la más digna de todos los poetas gongorizantes, pues no sólo imitó a Góngora sino que lo adaptó a sus propias empresas poéticas y logró hacerse de una voz auténtica e inconfundible. En la poesía de esta época abunda la poesía sin rostro de los malos discípulos de Góngora. La poesía de sor Juana sólo pudo haberla compuesto sor Juana.
Quinto y último, el Sueño fue el poema más aclamado en vida de sor Juana: alabanzas e imitadores le sobraron. Hubo incluso quien afirmó que la mexicana había aventajado por mucho al poeta de las Soledades: éste hablaba sobre los árboles, el campo, una boda campirana, en fin, cosas fácilmente poetizables; en cambio, aquélla poetizaba con la ardua materia de las imágenes del intelecto, del funcionamiento del cuerpo, del ansia de conocer.
Tips de lectura. Por favor, no lean descuidadamente. Tómense su tiempo y traten de comprender lo más posible. Esa es la clave para que salgan airosos de los controles de lectura. Su primera y más poderosa herramienta son las notas de los editores. Hay que revisarlas con cuidado y no saltárselas.
Ya si las notas no son suficientes, hay otras opciones. Primero, si hay una palabra que no entiendan deben ir a buscarla al Diccionario de Autoridades, el primero publicado por la RAE entre 1726-1739. Las definiciones de este diccionario están sustentadas, como su nombre lo indica, en las autoridades del castellano, es decir, en los escritores clásicos de nuestra lengua: Cervantes, Garcilaso, Quevedo... Pueden consultar este diccionario en línea, desde la comodidad de su hogar: http://www.rae.es/rae/gestores/gespub000020.nsf/voTodosporId/2CDF85BBF055C349C1257168003A3E51?OpenDocument (deben dar click en la parte de abajo: "Acceso a la aplicación de consulta del NTLLE"). Otro posible diccionario a consultar es el Tesoro de la lengua castellana de Sebastián de Covarrubias, también en línea: http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/765/16/tesoro-de-la-lengua-castellana-o-espanola/. Estos dos diccionarios son indispensables para leer la literatura de los Siglos de Oro. Nada de Larousse ilustrado o similares...
Segundo, si quieren ahondar en los mitos a los que alude a sor Juana vayan sin miedo a las Metamorfosis de Ovidio. Se ahorrarán mucho tiempo si su edición tiene un índice de nombres.
Si tienen alguna duda pueden escribirme al siguiente correo: jorge_gtz_reyna@hotmail.com. Ya después la doctora Ana Castaño les hará llegar el suyo. Recuerden que para la próxima clase hay que leer hasta el verso 209 del Sueño.
Disfruten su lectura.
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