miércoles, 8 de febrero de 2017

   Queridos todos:

Aquí les dejo las lecturas para la siguiente clase: sonetos y el artículo sobre la descriptio puellae. 

 Dejad las hebras de oro ensortijado
que el ánima me tienen enlazada,
y volved a la nieve no pisada
lo blanco de esas rosas matizado.

Dejad las perlas y el coral preciado
de que esa boca está tan adornada,
y al cielo, de quien sois tan envidiada,
volved los soles que les habéis robado.

La gracia y discreción  que muestra ha sido
del gran saber del celestial Maestro,
volvédselo a la angélica natura;

y todo aquesto así restituido,
veréis que lo que os queda en propio vuestro:
ser áspera, cruel, ingrata y dura.          
                                                           (Francisco de Terrazas)


 Pincel divino, venturosa mano,
perfecta habilidad única y rara;
concepto altivo do la envidia avara
si te piensa enmendar, presume en vano.

Delicado matiz que el ser humano
nos muestra cual cielo lo mostrara;
beldad cuya beldad se ve tan clara
que a ojo engaña el arte soberano.

Artífice ingenioso, ¿qué sentiste
cuando tan cuerdamente contemplabas
el sujeto que muestran tus colores?

Dime, si como yo la vi, la viste,
el pincel y la tabla en que pintabas,
y tú, ¿cómo no ardéis, cual yo, de amores?
                                                           (Gutierre de Cetina)

 Veré al tiempo tomar de ti, señora,
por mí venganza, hurtando tu hermosura;
veré el cabello vuelto en nieve pura,
que el arte y juventud encrespa y dora.

Y en vez de rosas, con que tiñe ahora
tus mejillas la edad, ¡ay!, mal segura
lilios sucederán en la madura,
que el pesar quiten y la envidia a Flora.

Mas cuando a tu belleza el tiempo ciego
los filos embotare, y el aliento
a tu boca hurtare soberana,

bullir verás mi herida, arder el fuego;
que ni muere la llama, calmo el viento,
ni la herida, embotado el hierro, sana.
                                                         (Francisco de Medrano)

 Cabellos crespos, breves, cristalinos;
frente que de miralla turba y mata;
cejas cuyo color vence la plata
y e alabastro y nieve hace indinos;

ojos de perlas, blandos y beninos;
nariz que a cualquier otra desbarata;
boca sin fin, alegre al que la trata;
dientes donosos, raros, peregrinos;

trepado el cuello, digno de respeto;
manos conformes al trepado cuello;
pecho profundo y tierno sin defeto;

melindroso ademán, dulce y discreto...
Si lo que vemos público es tan bello,
¡contemplad, amadores, lo secreto!
                                                       (Baltasar del Alcázar)


https://drive.google.com/file/d/0B9qh7aM-KQj0aEVaeTBETjA5dVk/view?usp=drivesdk

Hasta el miércoles.

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